Morena usa su mayoría para aprobar reformas de madrugada tras sesión de 32 horas
La mayoría oficialista sacó adelante cambios constitucionales y electorales en una de las jornadas legislativas más largas y controvertidas de los últimos años.
Con más de 32 horas consecutivas de discusión, la Cámara de Diputados concluyó el periodo extraordinario en medio de cuestionamientos sobre las condiciones en que fueron aprobadas reformas que modifican aspectos clave del sistema electoral y judicial mexicano. Mientras la mayoría de los ciudadanos descansaba, Morena y sus aliados impulsaron votaciones que definirá el funcionamiento de instituciones fundamentales durante los próximos años.
Entre los cambios aprobados se encuentra el aplazamiento de la segunda elección judicial hasta 2028, la incorporación de la injerencia extranjera como causal para anular elecciones y la creación de una nueva Comisión de Verificación de Integridad en Candidaturas dentro del Instituto Nacional Electoral. Todo ello ocurrió durante una sesión que se convirtió en la más larga de la LXVI Legislatura, con 348 intervenciones en tribuna y una discusión que se prolongó durante más de un día completo.
Las críticas no tardaron en surgir debido a que decisiones de enorme impacto institucional fueron votadas después de jornadas extenuantes que, según diversos legisladores, reducen la capacidad de análisis, deliberación y discusión parlamentaria. La velocidad con la que avanzaron algunos dictámenes alimentó cuestionamientos sobre la profundidad del debate y la posibilidad de que temas de gran relevancia recibieran un escrutinio adecuado.
Uno de los puntos más polémicos fue la reforma que abre la puerta a la permanencia de magistrados electorales y modifica nuevamente las reglas de la reforma judicial impulsada por el propio oficialismo. El hecho de que Morena ahora tenga que corregir aspectos centrales de una reforma que presentó como histórica ha sido interpretado por sus críticos como una muestra de improvisación legislativa. Al final, después de 32 horas de discusión, el Congreso cerró su periodo extraordinario dejando abiertas nuevas interrogantes sobre el rumbo de las instituciones electorales y judiciales del país.









